martes, 15 de mayo de 2007

LA CONTAMINACIÓN DEL TRANSPORTE PÚBLICO EN LA CIUDAD DE CALI


El siglo XX fue un periodo devastador para la atmósfera terrestre, debido a los grandes daños generados en la climatología y pureza del planeta, por la invención del motor de combustión interna (motor de gasolina). Como en todo acto humano, el asombro y las ganas de seguir desarrollando la tecnología, fueron factores que no permitieron medir las graves repercusiones que hay luego de tal descubrimiento e invención. Los motores a vapor y electricidad habían quedado obsoletos luego de que Gottfried Daimler obtuviera finalmente esta fuente de poder. Sin embargo, no puede desprestigiarse su gran esfuerzo, pues hoy día se considera el motor de gasolina como una revolución mundial; absolutamente todos los medios de transporte más importantes aluden a esta gran idea. Desde barcos, trenes, carros, aviones, cohetes, hasta máquinas industriales operan con este principio. Las distancias se han acortado, la Luna fue visitada, es posible estar en Paris partiendo desde Nueva York en sólo 10 horas, etc. Pero no se tuvo en cuenta el impacto ambiental que esto traería consigo, sino hasta que el daño ya estuvo hecho. El Calentamiento Global y El Efecto Invernadero son las grandes amenazas de este nuevo milenio, pues la utilización desmesurada de los motores han contaminado excesivamente la Tierra, generando tsunamis, tornados, huracanes, inviernos inesperados en ciertas partes, sequías por otro lado, problemas a la salud, entre otros. Se pronostica que nuestro planeta podría incrementar su temperatura en 6º centígrados en los próximos 100 años sino se logra disminuir y si es el caso abolir, la utilización de esta fuente de energía. Los polos se derretirían, incrementando así el nivel del mar, y por ende se producirían gigantescas inundaciones. Algunos científicos consideran que este será el fin de nuestra casa, pues argumentan que el planeta es como un ser vivo el cual hemos intoxicado hasta asesinarlo. Este trabajo busca dar una mirada local; esta enfocado a mostrar la falta de regulación que existe en Santiago de Cali, Colombia, frente a este tema. Y la poca responsabilidad que se presenta en cuanto al gran aporte que se le haría al planeta si los niveles de contaminación en la ciudad se redujeran. La ineficiencia del transporte público es el factor que resalta este abuso, pues las calles se han saturado de buses, busetas y colectivos, que aparte de atrancar el tráfico, no cumplen con las restricciones en cuanto a la emisión de gases establecidas por el Estado.

La falta de regulación de emisión de gases de las autoridades de la ciudad ha dado paso a que las compañías de transporte público, abusen en este tema. Además no se les ha restringido el número total de vehículos permitidos para circular y esto ha generado que ingresen sin control alguno cada vez más unidades. Existe un certificado que exige el estado llamado “Certificado de emisión de Gases” que supuestamente debe ser portado por cualquier vehículo de la ciudad, ya sea particular o de servicio público, y será exigido por la policía en caso de ser detenido para un simple control. Lo más ilógico del caso es que al transporte particular se le exige con mayor frecuencia que al público. Siendo el último, el de mayor impacto ecológico. No hay necesidad de verificar con un instrumento especial que los buses y las busetas son los que más polución crean, pues en un día normal de la semana con sólo la vista y el olfato se puede establecer esta realidad. Las nubes de humo negro y el olor a diesel quemado son exageradamente grandes si se posiciona detrás de un vehículo de estos, que por lo general tienen daños mecánicos internos que sugieren una quema de aceite irregular y altamente tóxica, tanto para el ambiente como para cualquier ser vivo. Por otra parte, el tránsito por la ciudad es casi imposible ya que la acumulación de vehículos tanto de transporte público como particular es cada día mayor, elevando así, exponencialmente los índices de contaminación. Un estudio del periódico El País reveló que mensualmente entran a las calles casi 2500 vehículos particulares nuevos. También establece que las rutas de servicio público son abusadas, ya que hay una saturación vial, pues absolutamente todas pasan por el centro de la ciudad. El secretario de tránsito en una rueda de prensa de 2006 dijo que, por encima de los transportadores están los derechos de la gente y se están vulnerando. Dos mil trescientos buses de los casi cinco mil que hay, están sobrando, contaminando innecesariamente, estorbando, y deteriorando las calles. El dirigente de transporte Ramiro Jurado dictaminó que el sistema es 'caótico' y atenta contra la vida de los ciudadanos. Por otra parte un estudio de Univalle reveló que si se retiran estos buses de sobra, la contaminación del aire se reduciría en un 77% y el ruido en un 80%. Es tal la saturación vial que si se toman estas medidas, la tarifa de trasporte podría bajar hasta $340 pesos. Al mismo tiempo, la construcción del MIO (Masivo integrado de Occidente) ha limitado los carriles de las principales avenidas, congestionándolas masivamente. Por otro lado, se debe tener en cuenta que hay varios tipos de combustible utilizados hoy día por el parque automotor. Los empleados en la ciudad son: el diesel, el GNC (gas natural vehicular), y la gasolina. En el transporte público, los más utilizados son el diesel y el GNC siendo el diesel más común, y al mismo tiempo, el más contaminante. En una presentación hecha por Carlos Julio Cortés en el Encuentro Empresarial Sobre Combustibles Limpios, el 15 de abril de 2005 en Bogotá D.C. se evaluaron las ventajas de la utilización del GNC en vehículos de transporte público. Cortés determinó que éstas son inmensas; pues este combustible relativamente nuevo, es el menos contaminante de todos los conocidos. Además en Colombia, los vehículos de transporte aportan el 60% de la contaminación y las industrias el 40%. Si se promueve el uso masivo de este gas, los niveles de contaminación ambiental se reducirían sustancialmente, ya que tiene una infinidad de aplicaciones; tanto en el sector eléctrico como en el sector de transporte, además se disipa fácilmente en el ambiente y no genera las nubes de polución sobre las ciudades. En cambio, los motores diesel expiden grandes cantidades de NOx y PM (partículas y gases altamente tóxicos), en comparación con otros combustibles, y proporciona casi la misma eficiencia que el anterior. Establece que el GNC es ventajosamente más económico que otros combustibles fósiles, calificándolo entonces como la alternativa más viable en el país. No se entiende entonces porqué el gobierno no expide alguna ley que obligue a todas las entidades de transporte público, adecuar sus vehículos a este óptimo combustible.

El Masivo Integrado de Occidente (MIO), es un sistema de transporte público que se encuentra en construcción actualmente. Sus objetivos más generales son reducir la contaminación y hacer eficiente el transporte público sobre toda la ciudad; por ende esto traerá desarrollo y cultura ciudadana, pues creará un sentido de pertenencia conducido por el respeto al patrimonio común. Sin embargo, ha sido criticado en ciertas ocasiones en lo referente a si de verdad reducirá la contaminación o no. Varios análisis han sido llevados a cabo para establecer qué combustible deberán utilizar los buses articulados, de manera de que se cumplan los objetivos. Sin embargo no todo gira entorno a la variable de polución sino también a la eficiencia y poder de los motores, pues recordemos que estos buses tienen capacidad para un promedio de 65 personas. Factor que hace que sea necesario un combustible que produzca la suficiente energía para mover estos vehículos de una forma eficiente. Se sabe que el diesel es altamente eficiente debido al poder que libera, pero su contaminación es excesiva, y el GNC no libera tanta energía, pero por otro lado contamina, muy poco. Es por esto que este último ha sido determinado como el combustible ha ser utilizado por el sistema. Sin embargo, en los últimos meses ha regresado la incógnita para el gobierno, pues se ha notificado que el uso de biocombustibles en este proyecto, llevaría a grandes ventajas en cuanto a la emisión de gases y la eficiencia. Se ha indicado que los biocombustibles son poco contaminantes y el uso de éstos en una gran variedad de medios de transporte, puede reducir significativamente la contaminación, y por tanto, ayudar a que no siga creciendo el efecto invernadero. El biodiesel por estar hecho a base de caña, es poco dañino, limpio y amable con el ecosistema. La utilización de éste en el MIO puede mejorar radicalmente la vida de los caleños, como lo señaló Jurg Michael, suizo con gran conocimiento del medio ambiente propietario de una consultora independiente asociada con la Comunidad Andina de Fomento, en un encuentro privado con los miembros de Metrocali. Explicó que las ventajas son grandes, más aun teniendo en cuenta que los buses articulados están nuevos y cumplen con los requisitos. Si se llegara a implementar esta medida, Cali entraría directamente a participar en el protocolo del Kyoto, que avala este tipo de biocombustible como sano y seguro para el medio ambiente.

Los problemas ambiéntales en el planeta continuaran si no se concientiza a la población acerca de los grandes problemas que aparecerán en el futuro. Grandes compañías fabricantes de carros están desarrollando tecnologías para utilizar otras fuentes de energía para este medio. Es necesario que el Ministerio de Transporte y el Gobierno nacional evalúen qué combustible implementar en los buses articulados del MIO y otros sistemas de la misma generación en las demás ciudades del país. Lo cierto es que el diesel es una opción poco coherente de acuerdo con los objetivos y propósitos del proyecto. Es por esto que deben tomar la decisión más adecuada al comparar las ventajas y desventajas tanto en factores económicos, de contaminación, como de eficiencia de ambas alternativas de combustible; el GNC y el Biodiesel. Sin embargo al utilizar alguna de estas dos fuentes, el primer paso se ha dado, al ser ambas bastante poco contaminantes. Por otra parte, las autoridades locales deben establecer una regulación más estricta para las compañías de transporte público en lo referente al mantenimiento de los motores de los vehículos, para que realmente cumplan con los requisitos básicos de circulación y no liberen esa exagerada polución. También, deben ser muy rigurosos en cuanto a la “chatarrización” de los buses y busetas que no estén en buenas condiciones para funcionar (objetivo del MIO), y así descongestionar las calles de la ciudad de vehículos que están sobrando. Es claro que el Masivo Integrado de Occidente es una salida a la problemática actual en cuanto a los altos niveles de contaminación y la ineficiencia del transporte público en la ciudad de Cali. Este proyecto va a mejorar la calidad de vida de los caleños y también aportará un grano de arena al bienestar del planeta. Varias ciudades del mundo están adoptando medidas similares para que no se continúe con este fenómeno de caos atmosférico. Tengamos siempre presente que Cali es una de ellas, pero es necesario que cada uno de sus habitantes colabore.




BIBLIOGRAFIA

http://www.eltransporte.com/
http://www.acercar.org.co/
http://http://www.metrocali.gov.co/
http://www.cali.gov.co

1 comentario:

martinjaramillo dijo...

Ya existen modernos, novedosos e inteligentes sistemas de transporte público masivo limpio, para solucionar los problemas de congestión y contaminación en las grandes ciudades, y son más económicos y eficientes que los sistemas convencionales.
Las medidas restrictivas como el "pico y placa" son incapacidad administrativa.
A nivel del piso no es posible solucionar los problemas de la congestión vehícular.
Consultar: http://www.sistracsa.com/presentacion.doc
E- mail: martinjaramilloperez@gmail.com
tranxrail@gmail.com